Ni la tempura procede de Japón ni la manzana es el fruto prohibido del Paraíso, explica el último libro de Ramón Núñez, "Un científico en la cocina", en el que se combinan los placeres gastronómicos con los aspectos históricos y científicos de muchos alimentos.
La tempura, un bocado de pescado o vegetales que se fríe en aceite muy caliente, no es de origen japonés, como se cree popularmente, sino que procede de Portugal, afirmó el divulgador científico.
El libro, publicado por la editorial Planeta, no pretende ser un manual de cocina al uso, sino que ofrece recetas salpicadas con anécdotas divertidas sobre los alimentos para conocer, de forma amena, lo que se esconde detrás de todo lo que comemos.
También se desmienten algunos estereotipos culinarios como los supuestos beneficios de los ingredientes afrodisíacos.
"Es mejor desconfiar de todos los métodos que provocan efectos inmediatos, como las dietas milagrosas o métodos de sanación", indicó el autor.
Para Núñez, colaborador de la revista científica "Muy interesante", donde han aparecido los artículos del manual, los lectores de su libro podrán disfrutar más aun de la comida, porque a los placeres sensoriales de esta se añade el "placer sensorial que da el conocimiento".
La tempura, un bocado de pescado o vegetales que se fríe en aceite muy caliente, no es de origen japonés, como se cree popularmente, sino que procede de Portugal, afirmó el divulgador científico.
El libro, publicado por la editorial Planeta, no pretende ser un manual de cocina al uso, sino que ofrece recetas salpicadas con anécdotas divertidas sobre los alimentos para conocer, de forma amena, lo que se esconde detrás de todo lo que comemos.
También se desmienten algunos estereotipos culinarios como los supuestos beneficios de los ingredientes afrodisíacos.
"Es mejor desconfiar de todos los métodos que provocan efectos inmediatos, como las dietas milagrosas o métodos de sanación", indicó el autor.
Para Núñez, colaborador de la revista científica "Muy interesante", donde han aparecido los artículos del manual, los lectores de su libro podrán disfrutar más aun de la comida, porque a los placeres sensoriales de esta se añade el "placer sensorial que da el conocimiento".
